objetivos

Objetivo General:

Establecer un modelo que permita estimar la regeneración previsible en un área afectada por un gran incendio conociendo su severidad. Se trata de analizar distintos patrones de regeneración para distintos niveles de severidad, empleando como casos de estudio áreas quemadas con características biofísicas comparables.

Objetivos Específicos:
  1. Determinar con precisión la severidad en grandes incendios. La severidad se obtendrá a partir de imágenes de satélite. Hemos seleccionado como año base para nuestro trabajo 1994, que fue uno de los más catastróficos en términos de grandes fuegos. Además es un año idóneo desde el punto de vista del análisis histórico de la regeneración, ya que en veinte años (1994-2014) pueden observarse diferencias significativas en los distintos componentes de la regeneración vegetal. Se seleccionarán como áreas de estudio algunos grandes incendios en función de que permitan aislar el papel de la severidad sobre los demás factores que afectan a la regeneración.
  2. Reconstruir la evolución post-incendio en esos grandes fuegos. Este análisis se realizará también a partir de la serie anual de imágenes de satélite disponibles sobre los casos de estudio. Las imágenes nos permitirán determinar los cambios producidos como consecuencia de la regeneración post-incendio, pero también de otros factores ajenos al fuego (plagas, talas,…) que es preciso controlar para evitar que introduzcan ruido en nuestro modelo. También se investigarán otras fuentes de información auxiliares (series de datos meteorológicos, informes sobre tareas de restauración, artículos científicos…), en estrecha colaboración con los gestores de las áreas de estudio seleccionadas.
  3. Analizar el estado actual de regeneración en los grandes incendios seleccionados. Se realizará un análisis detallado de campo, que permita determinar las condiciones actuales de las masas quemadas en 1994 (densidad, biomasa, diversidad biológica…). Se realizará una estratificación previa de cada incendio mediante bases de datos espaciales (mapas geológicos, topográficos, de vegetación…). También emplearemos la información LIDAR que incluye el Plan Nacional de Ortofotografía Aérea (PNOA), pues facilitará conocer la biomasa aérea disponible y la selección de las parcelas a muestrear en campo, de tal modo que se recoja la variabilidad espacial más significativa.
  4. Proponer un modelo de regeneración post-incendio, basándonos en la ecología del fuego y en los datos que extraigamos del trabajo de campo, sensores terrestres y de satélite. El modelo simulará las condiciones de regeneración futura para incendios actuales, basándonos en las condiciones bioclimáticas presentes y previsibles. Para facilitar el uso de este modelo a los gestores de incendios, desarrollaremos una plataforma informática que incluya las funciones de análisis espacial necesarias para que puedan realizarse simulaciones similares en otros entornos de nuestro país.